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El marco legal que concierne a la actividad homosexual no es diferente al que corresponde a actos sexuales en general (es decir, heterosexuales). Por ende, no existe discriminación “de jure”.
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Aún así, exhibiciones públicas de afecto entre gays (como ser : besos, caricias, abrazos o caminar tomados de la mano) hacen fruncir el seño, en el mejor de los casos. Aunque no es frecuente, puede que encuentres algún tipo de censura o de violencia (principalmente verbales), las cuales pueden denunciarse ante las autoridades pertinentes por ser discriminatorias.
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Se puede establecer contacto con otros hombres en la vía pública (sea en la calle, parques, plazas o negocios), aunque existen puntos de encuentro bien definidos y usualmente atestados.
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La ciudad alberga numerosos clubes, bares, pre-dances, pubs y restaurantes exclusivamente gay o con público mixto (gay-straight).
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Existen asimismo saunas gay, cuya principal finalidad es sexo ocasional, y cines con películas pornográficas continuadas, en los que se practica el sexo abiertamente.
- Sexo con personas desconocidas (o recientemente frecuentadas) se mantiene en hoteles que ofrecen habitaciones por hora (o por “turno”), denominados “albergues transitorios”. Estos son muy accesibles (en materia de precio) y se encuentran bajo la obligación legal de aceptar indistintamente parejas del mismo sexo.